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domingo, 29 de mayo de 2011

Paren el mundo que me bajo

Un día la felicidad llamo a mi puerta, yo la recibí cordialmente pero inseguro de que fuese ella. Congeniamos y se quedo un tiempo, fue maravilloso para que negarlo, pero en mi aún existía esa duda y en ella aún existía un recuerdo que yo no sería capaz de borrar, tan solo de tapar un poco, de echar un poco de tierra por encima, pero no de arrancarlo, como quien saca una piedra del jardín para plantar la semilla de un árbol, pero se da cuenta de que es demasiado grande para hacerlo solo y decide dejarla y taparla un poco hasta que la propietaria del jardín le ayude. Hoy esa felicidad ya no esta y me siento mal, no por ser el que le dio el empujoncito final si no por no ser consciente de los errores que nos hicieron llegar a esa despedida. La vida sigue, el mundo vive, pero yo me paro aquí, necesito descansar un rato, mañana será otro día.

Canción tras el salto...

Un mes sin actualizar.


-¿Has visto lo que has hecho?
-Sí
-¡¿Cómo la has podido cagar tanto?!.
-Déjame en paz, te crees que no lo se. He de ser un hombre y aceptar mis errores, yo me lo busque, yo me equivoque y ahora he de vivir con ello.
-No serás capaz de vivir sin ella...
-Lo sé.


Canción tras el salto...