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jueves, 11 de agosto de 2011

Fuego y sensibilidad


Estoy viendo las llamas moverse, crecer y tambalearse. Algunas se inclinan. Otras restan fijas. Son como personas.

Veo dos llamas pelearse movidas por el viento se unen y se separan. Cuando se unen la mezcla es tan perfecta que parecen una sola, una de más grande y brillante. Perfecta armonía. Cuando se separan una se ve más grande, esta ha consumido a la otra. Entonces me pregunto si la que ahora es pequeña cree que ha merecido la pena el brillar con más intensidad de lo que ha hecho jamas para ahora estar a punto de consumirse. Ella no se recuperará, ella morirá, si no es esta noche será mañana pero su vida, el resto de su corta vida brillará con menos intensidad. ¿Mereció la pena? Quizás...

Solo cuando se consuma sabrá si todo lo que ardió fue por algún motivo más que el mero echo de ser provocada.

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